En la tribu manjui de Paraguay, una de las creyentes está aprendiendo el significado de sacrificio.
Ella acudió a los misioneros Jamie y Char Hunt y les contó su historia.
"Quiero contarles algo. Al fin encontré mi cabra. Mi tía la había robado. Todo el mundo sabe que no es de ella, pero aún así ella la arrea a su corral todas las tardes. Yo estuve a punto de ir a preguntarle por ella, pero el Espíritu de Dios me detuvo.
"Podría haber ido a ella, pero la habría avergonzado y se habría enojado. Luego habría dejado de asisitir a las reuniones para escuchar la Palabra de Dios. También habría dejado de asistir a las clases de alfabetización. Los manjuis somos así.
"Para mí, su aprendizaje es más importante que mi cabra. Me da tristeza que codicie y tome lo que no le pertenece. Sin embargo, mi cabra ahora es su cabra."
Esta creyente manjui sabe que la necesidad espiritual de su tía es más importante que la cabra.
No es fácil cuando alguien toma lo de uno. A veces es fácil querer exigir los derechos de uno.
Pero por estar dispuesta a ceder sus derechos, le está dando a su tía la oportunidad de recibir algo mucho más valioso que una cabra robada.
Oremos para que esta tía continúe asistiendo a las reuniones y las clases de alfabetización. Oremos para que ella y otros manjui vean su necesidad de Cristo.