La semana pasada, los misioneros Jim y Joy Elliot abordaorn un avión para regresar a su hogar entre la gente de la etnia morop de Indonesia. Mientras el avión ascendía, ellos pudieron ver un banco de nubes. A una altura de más de 3.900 metros, el piloto aún no podía ponerse por encima de las nubes.
"A medida que continuamos", informó Jim, "podíamos observar que las nubes se hallaban concentradas a lo largo de toda la región. Cuando llegamos a las montañas centrales, las nubes eran tan densas que lo único que podíamos ver al frente era una pared de nubes."
Reconociendo el peligro potencial de dicha situación, el piloto, Syd Johnson, dio la vuelta y regresó al punto de partida. Jim y Joy se sintieron muy desanimados por el retraso. Les informaron que la próxima fecha disponible para hacer otro vuelo sería hasta dentro de dos semanas. Imaginen la felicidad que sintieron cuando un piloto de otra misión los llamó para decirles que podría acomodarlos en un vuelo al día siguiente.
"Nos sentimos felices de estar en casa pero estamos bastante agotados porque hemos tenido que empacar y desempacar mucho en los últimos días", informó Jim. "El día de hoy lo pasamos guardando más de una tonelada de víveres que habían estado depositados en nuestra sala por más de dos meses. Yo pasé el día ayudando a Joy a desempacar todo."
Demos gracias a Dios porque Jim y Joy se encuentran a salvo en la aldea con sus amigos morop . Oremos por elllos mientras reanudan el ministerio.